Como muchos otros pobres diablos que pululan en esta tierra de nadie que todavía es el Internet, vuelvo este lugar espacio para dar gritos, gritos sordos, alaridos que jamás terminaran en los odios a quienes, primariamente, iban destinados.
Esto es una válvula de escape, pero también un territorio libre, extrañamente salvaje y anárquico, pero, por el curso que lleva actualmente el naufragio que denominamos humanidad, el campo de acción sin limitantes que ofrece esta plataforma será una añoranza igual que esas cabalgatas hacia el ocaso que los westerns hollywoodenses han tornado parte del ya rancio imaginario colectivo...
No me gusta hablar mucho de mi, ni mucho menos dar pistas claras de lo que me aflige, no soy bukowsky (ni lo pretendo ser) como para poder relatar la monotonía y el patetismo de mi vida cotidiana en forma que trasmita esa sensación exageradamente idealizada de los encantos de eterno perdedor.
Nah, sólo vengo aquí y termino escribiendo sinsentidos para ya no sentirme tan angustiado o deprimido...
Como muchos otros pobres diablos que vagan en esta tierra de nadie que aun es el internet
jueves, 22 de octubre de 2009
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