No somos santos, mucho menos intentamos serlo.
El vernos como dioses solo nos hace más humanos,
por que intentaremos ocultar nuestros defectos,
bajo corazas de cristal,
que harán que estemos expuestos,
aunque terminemos a salvo,
producto de su miopía.
No nos conformamos con el nicho en el que nos instalan,
no somos santos, más sin embargo nos venden como tales...
jueves, 5 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario